viernes, 21 de octubre de 2011

MINERÍA EN GUATEMALA!


INTRODUCCION.
Las explotaciones de materiales preciosos de Guatemala se ven amenazadas por las malas políticas que imperan en nuestro país, ya que solo se crean las leyes a favor de los más fuertes económicamente hablando, la población que es la que se ve afectada directamente por el socavamiento de las tierras y el mal usos de los recursos hídricos que cada día son escasos.
En nuestro país se marcan tres aspectos importantes que se ven violados a causa de esta explotación, y son: 1. Aspectos legales que son las reformas a la ley de minería, es indispensable señalar que esta ley es inconstitucional porque viola artículos de la Constitución Política de la República de Guatemala y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Guatemala en 1996; 2. Aspectos de carácter ético moral: en este aspecto se ven marcadas las acciones humanas las cuales se ven agredidas en especial a la población que vive en áreas rurales es maya, población discriminada, que padece la ideología racista del Estado y la desprotección por parte de las leyes; 3. Aspecto social: este aspecto es el que nos incumbe a todos pues aquí los derechos de los guatemaltecos se ven violados por la indiferencia que la elite social alta a la que en realidad le han quedado mayores beneficios económicos por realizar estas transacciones económicas donde han vendido nuestro territorio guatemalteco.





OBJETIVO GENERAL
ü  Conocer la incidencia de la explotación de recursos naturales en Guatemala y el impacto en salud y seguridad hacia los pobladores y colaboradores de las extractoras.
OBJETIVO ESPECIFICO
ü  Documentar los hechos históricos de la explotación de recursos naturales en Guatemala.
ü  Conocer si afecta la salud y seguridad de los pobladores y colaboradores de las extractoras.

MARCO TEORICO
LA MINERIA EN GUATEMALA y SU RELACION CON LA ERGONOMETRIA.
La minería de metales a cielo abierto es una explotación no sustentable que beneficia exclusivamente a las compañías transnacionales que la ejecutan. Los gobiernos de los países del Tercer Mundo, como Guatemala, se pliegan a ellas y, a través de mecanismos irregulares, les otorgan todos los beneficios, dañando a la población y violando sus propias leyes.
Explotación minera: Una herida en la tierra y en la sociedad
Uno de los temas abordados en las reuniones en abril de 2006 del Banco Mundial ha sido la minería de metales. La minería en Latinoamérica, y en el Tercer Mundo en general, cobró un nuevo auge en la década de los 90, por la disminución de la producción en Canadá y EEUU, el alza de precios del oro y otros metales, la búsqueda de alternativas de minería de bajo costo, la existencia de leyes que favorecían a las compañías transnacionales, la debilidad en la protección ambiental y laboral, y la desinformación y limitada organización de la población que sería directamente afectada. Además de estas razones, en Guatemala la población que vive en áreas rurales es maya, población discriminada, que padece la ideología racista del Estado y la desprotección por parte de las leyes.
En 1997 durante el gobierno de Álvaro Arzú, se aprobó la nueva Ley de Minería, vigente actualmente, que limita los beneficios para el país y favorece a las compañías. Es indispensable señalar que esta ley es inconstitucional porque viola artículos de la Constitución Política de la República de Guatemala y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Guatemala en 1996.
La explotación minera no responde a nuestros intereses como país, sino a los de los países desarrollados que necesitan los metales para su industria y sus mercados, y tienen limitaciones para conseguirlos en su propio territorio. Limitaciones porque el costo de la mano de obra en sus países es muy alto, las organizaciones ecologistas son fuertes y la legislación, severa. Por su parte, en Guatemala el 99 por ciento de las regalías pertenece a la compañía extractora. Otra ventaja es que las compañías explotadoras hacen el Estudio de Impacto Ambiental a su conveniencia, presentando una imagen falsa del daño que provocan, y declaran sus ganancias sin supervisión alguna.
La Minería, Explotación no Sustentable y su Relación con la Salud y Seguridad.
La minería de metales a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental, social y cultural. Para obtener los minerales es indispensable deforestar y remover la capa superficial de la tierra, que da vida a la flora y la fauna. A través de esta destrucción se llega a extensos yacimientos de minerales contenidos en rocas, las cuales hay que pulverizar, aplicarles cianuro, agua y zinc para precipitar el oro y la plata. Lo anterior requiere de equipos que las compañías importan sin pagar impuestos. La explotación minera modifica severamente la morfología del terreno, apila grandes cantidades de material estéril, contamina la capa friática, destruye bosques, áreas cultivadas, viviendas, etc. Puede alterar el curso de los ríos, destruir la pesca y crear lagunas o pantanos con aguas tóxicas. El aire lo contaminan el polvo, los combustibles tóxicos y vapores de gases de cianuro, mercurio o dióxido de azufre. El ruido producido por las explosiones, trituración, generación de energía y transporte es otro proceso de contaminación. En la explotación se utilizan enormes cantidades de agua, el equivalente al consumo de agua de 30.000 familias. Agua que no tienen costo económico para las compañías, aunque provoca el desecamiento de la zona circundante.
Sobre el Banco Mundial
El Banco Mundial (BM) se presenta como una de las principales fuentes de asistencia para el desarrollo del mundo. Según dice, su meta principal es ayudar a las personas y países más pobres. Utiliza sus recursos financieros, su personal y su amplia base de conocimientos para ayudar a los países en desarrollo en el camino hacia un crecimiento estable, sostenible y equitativo.
Las decisiones en el BM se toman por votación y tiene más votos quien tiene más capital: Estados Unidos. O sea, sus intereses son los que generalmente determinan las decisiones. Las políticas del BM no contemplan los derechos humanos y el BM continúa afirmando que su convenio constitutivo le impide abordar este tema. En más de un tercio de sus proyectos, que producen impactos sobre pueblos indígenas, no han aplicado la política de salvaguarda, que implica el respaldo de la población al proyecto y la inversión.
Actualmente, el capitalismo está en crisis por la sobre liquidez de capital y la presión por conceder préstamos e invertir. El exceso de liquidez ha provocado que el valor del papel moneda-dinero baje, mientras que el del oro ha subido. Como el BM responde a los intereses de los gobiernos-financieros es presionado para abrir oportunidades de financiamiento para ese sector. Por ello, la inversión en la explotación de oro es muy importante, ya que cumple una doble función: invertir en una utilidad de valor ascendente y abrir un canal de inversión para aliviar el exceso de liquidez.
Esta inversión no sólo beneficia al BM, sino también a Glamis Gold Co (compañía canadiense minera que opera en Guatemala) porque brinda su respaldo político a la inversión. Glamis Gold Co. no necesita el préstamo, pero lo busca para tener un respaldo político internacional, para presentar una imagen de desarrollo sostenible. Con esta inversión el BM ignora su compromiso con el desarrollo sustentable y se expresa como aliado de las compañías transnacionales. Debería adoptar un enfoque de desarrollo basado en los derechos de los pueblos indígenas a la propiedad y el control de sus tierras, territorios y recursos naturales, proscribir la reubicación forzada de los pueblos indígenas y sostener el principio de que los proyectos de desarrollo sólo deben implementarse en las áreas de propiedad o uso de estos pueblos con sujeción a su consentimiento informado previo y otorgado libremente.
La voz de la población afectada
En el proyecto minero Marlin de Glamis Gold Co., que se ejecuta en el departamento de San Marcos, afectando los municipios de San Miguel Ixtahuacán y Sipacapa, el BM ha concedido un préstamo de 45 millones de dólares argumentando que es un aporte al “desarrollo nacional”. Si fuera verdad, se habría analizado el potencial del oro para servir como fuente de recursos para financiar un plan regional de desarrollo sostenible culturalmente y ambientalmente apropiado. Se hubiera hecho un balance de costos y beneficios sociales, ambientales y económicos, para decidir dónde y hasta dónde explotar el recurso, y se hubiera desarrollado un plan para invertir las ganancias amplia y coordinadamente.
Si la minería respondiera a las necesidades de la población del área, promovería otro modelo de desarrollo. La inversión actual sólo consolida el modelo económico existente: explotador, opresor, discriminador, insustentable e inequitativo.
El movimiento social que se opone a la minería, rechaza la naturaleza impositiva de las inversiones, ya que no se consultó a las poblaciones de la zona tal y como lo establece la legislación internacional, en el Convenio 169 que indica que los gobiernos deben “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente.”
Guatemala no cuenta con mecanismos para aplicar el Convenio 169 y la Ley de Minería no sólo obvia esta normativa internacional, sino que tampoco tiene coherencia con otras leyes relacionadas con el poder local, como el Código Municipal y la Ley de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural.
En Sololá, por ejemplo, los Consejos de Desarrollo Comunitario manifestaron su oposición a los proyectos mineros. En 2005, en Sipacapa se realizó una consulta en la que participaron 2.486 personas de las cuales el 98 por ciento expresaron su rechazo a la minería de metales en su territorio. También se han realizado consultas en los municipios de Santa Eulalia, Totonicapán, Comitancillo, Santa María Chiquimula, Santa María Visitación, ignoradas por el presidente Berger, el Congreso de la República y la Corte de Constitucionalidad.
CONCLUSIONES
  1. Es un tema incluyente, del cual no podemos estar aislados, pues tarde o temprano el impacto climático llegara hasta los lugares urbanizados.
  2. La utilización de seguridad e higiene en el trabajo como lo son las explotadoras no son suficientes para combatir los gases tóxicos que en esos lugares se absorben, las prestaciones laborales no serán suficientes para mitigar las posteriores enfermedades que la gente que trabaja dentro de estos lugares pueda contraer.
  3. Y fuera de los centros de trabajo no hay controles sobre seguridad e higiene pues se carecen de centros de salud, o monitoreos de salubristas dentro de estos perímetros.
  4. La ergonomía, salud y seguridad es tarea de todos y es un tema muy amplio al que no se le da la importancia necesaria, para poder combatir enfermedades posteriores al realizar un trabajo.
RECOMENDACIONES
  1. Crear movimientos juveniles en los que se pueda tomar en cuenta la opinión de este sector que tienen muchas energías y creatividad para poder demostrar que aun podemos rescatar a nuestra patria de manos extranjeras.
  2. Modificaciones a las leyes de minería en relación al trato que se les debe de dar a la manipulación de elementos tóxicos, utilización equipo de protección en el área de trabajo y fuera de ellas, ya que los gases que se emanan son perjudiciales para la salud de los que se encuentran en la región.
  3. Capacitar a la población sobre el tema de la minería y sus efectos en la salud, creando mayor conciencia en el tema y la utilización de equipo de seguridad.
BIBLIOGRAFIA.
  1. Conferencia impartida por el Monseñor Álvaro Ramazzini, sábado 11 de junio 2011, salón mayor modulo 90 Centro Universitario de Occidente.
  2. Artículo  publicado en el nº 21 de la edición impresa de Pueblos, junio de 2006, pp. 9-11. Buscador de internet. www.ecoportal.net/Temas_especiles/Mineria/Presente_y_futuro_de_la_Mineria_en_Guatemala.

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